Antes apenas las llevaba y ahora, de repente, me gustan mucho. Porque la moda y los gustos son así, cíclicos; vienen y van, se reinterpretan y evolucionan. Tanto, que ahora no solo hay prendas de lentejuelas que me gustan, sino que una de ellas ha pasado a formar parte de mi armario ¡y sé que vamos a vivir muchas aventuras juntas! Y es que llevaba un tiempo queriendo una americana así, de lentejuelas doradas, con brillos sonrosados y en versión larga como…